Recuerdo los juegos de mi infancia, eran únicos y singulares; donde la tecnología solo se miraba en automóviles de combustión fósil y en las televisiones en blanco y negro; que por cierto, quien tenía esas dos cosas se podría tomar como privilegiado. Los barrancos era para nosotros los juegos extremos, o colgarse desde el árbol mas alto para tirarse con una soga a las profundidades de una posa; la subida de adrenalina experimentamos en cada juego, pero tomábamos mas en cuenta el valor y la hombría entre los futuros machos alfa, cosas que enloquecían a las futuras hembras en celo; para nosotros los juegos que no exigían valentía y desafíos al extremo, solo eran juegos para niñas. En mi barrio viví mil aventuras, aprendí a valorar la naturaleza y mis amistades, porque todo rebosaba de vida; también tengo en mi mente los diferentes olores, de los: matorrales, caracoles, la tierra mojada, los árboles podridos como aquellos frondosos, los olores de las diferentes frutas frescas
Siempre cada generación ha dicho que cualquier tiempo pasado es el mejor, pero es que todo lo que he vivido y lo he comprobado que fue la mejor infancia de todos los tiempos, y me refiero a los de mi generación, los nacidos de 1,970 y un poco atrás.....


