Viví gran tiempo en confusión, perdido; y todo en mí mismo enajenado. Desesperé del bien, que en tal estado perdí mí mejor luz, mí mejor sentido.
Más cuando de mí tuve mas olvido, rompió los duros lazos al cuidado del amor; el enemigo más débil antes mis pies los derribó.
Ahora procuro mí provecho, puedo decir que vivo nuevamente, que soy yo mismo, libre, lejos de todo daño.
Aleja el desdén amigo, de tú pecho, acaba con semejante desvarío, antes que prevalezca sus engaños.
No comments:
Post a Comment
Note: Only a member of this blog may post a comment.