Alma errante, que cruzaste el infinito, por este mundo de paso, la ley de la materia me entretiene, entre el placer y el llanto.
Y desde ir de la cuna al sepulcro, bien sé que, infortunado de llegar á ser ceniza fría; para propios y extraños Después de mí sepulcro, en tres generaciones mí nombre será olvidado; disiparse el ruido de mis pasos.
Flores 💐 de mí alma, en mis amantes versos, que con júbilo derramo; y así las almas puras que las amen, la tomarán pensando que tal vez en el mañana, con esa prenda, en la eternidad nos conozcamos, para ser devotos de esas lindas flores.




