¡Oh! ¡Cuán triste se queja el alma mía! Sentí esto antes y ahora lo siento de nuevo. La mañana me recibe con su hermoso resplandor, con plácida armonía, saludo a la aurora, pero ella es mí suspiro; no importa cuanto me esfuerzo, este sentimiento no termina. Así es que finjo que estas a mí lado, esta noche será otro viaje solitario; tarde apacible, franjado el cielo me corona, arrulla mi frente con deleitoso perfume de ambiente; pero mí alma no encuentra sosiego sin ella, y siempre repito mí mantra: La vida continúa.
Aunque estás a mil de distancia, me haces mucha falta, el tiempo pasa y mientras la noche se robe el día, no hay nada que pueda hacer.
Me curaste mis heridas, abriste tú corazón a mí y me curaste de mis miedos; pero guarde un miedo para mí, y fue el de perderte, por la forma que me amaste. Si tan sólo supieras lo tanto que te extraño.
La vida continúa, el tiempo pasa y mientras la noche se robe el día, no hay nada que pueda hacer.
Me haces mucha falta, y mi mente juega conmigo, siempre te imagino a mí lado, y me pregunto: ¿Cual será la última milla que viajaré contigo?
No comments:
Post a Comment
Note: Only a member of this blog may post a comment.