
Pasaron los años para el régimen de Maximiliano, ya nadie tuvo el valor de levantarse en armas contra su gobierno, ni militares ni guerrilleros, aunque estos últimos trabajaban siempre en la clandestinidad de una manera Internacional, iban a quejarse a la ONU o cualquier otra entidad Internacional donde se le acusaba al régimen de Maximiliano como cruel y violador de los derechos humanos para que lo presionaran en abandonar el poder y hacerse ellos con el poder absoluto con intereses mezquinos; por otra parte los terratenientes trabajaban a la par con los medios de comunicación para difundir mentiras y desinformación contra Maximiliano, con la promesa de adquirir preferencias y regalías cuando Maximiliano fuera depuesto. Como era de esperar a Maximiliano se le acusaba como un tirano y algo tan absurdo como simpatizador de los Nazis, y muchos sabían que durante su gobierno le dio a miles y miles de visados nacionales a los Judíos que en esos tiempos eran masacrados en la segunda guerra mundial, mandó a varios cónsul a Europa con pasaportes en blancos completamente legítimos y les ponían las fotos de mujeres, niños y niñas Judías ya estando en el lugar y asegurando que eran ciudadanos de su país y solo iban a mandarlos a su país de origen porque estaban en guerra, ninguno otro mandatario de la región hizo lo que Maximiliano daba por ayuda humanitaria. irónicamente se le acusaba de racista por no dejar entrar las tropas Estadounidenses al país, alegando que había dicho, porque no quería que los Afroamericanos se mezclara con su raza, y Maximiliano ya tenía a miles y miles de Judíos dentro de sus fronteras, que todos bien sabían que solo era cuestión de tiempo para que esos dos pueblos se mezclara, ahora es uno de los países Latinoamericanos con mas mezcla Judía que cualquier otro de la región.
Pero como era de esperar, el régimen de Maximiliano llegó hasta los medios de comunicación, nada se transmitía sin el aval del gobierno, si se atrevían a divulgar algo en contra del gobierno eran acusado de traidores y la pena capital eran dadas a los traidores de la patria; suficiente motivo para que los dueños informativos se rasgaran las vestiduras a nivel Internacional.
Pero a pesar de todo fueron unos años gloriosos para la gran mayoría del pueblo en general, Maximiliano mandó a pagar toda la deuda Externa que había adquirido su país en el pasado, bajó los salarios de los políticos y alcaldes del país, porque él mismo decía, que eran puesto Patrióticos y no para enriquecerse, que si alguien se aventuraban a la política solo seria por el amor a su patria, como era de esperar habían muchas vacantes en la política y muchos jóvenes se incorporaban a la política, por esos sueños y anhelos patrióticos que cada joven posee ese espíritu de servicio. Se fundó el primer banco nacional que en vez primera imprimían moneda nacional, se daban créditos blandos a los más pobres y en especial a la clase campesina, se les perdonó la deuda a los más pobres, dándoles mas dinero para que invirtieran; se construyeron viviendas dignas para los mas pobres. La delincuencia bajó a su mínima expresión a nivel nacional, las personas dejaban sus puertas abiertas en sus viviendas y paseaban a muy altas horas de la noche, sin ningún temor alguno; todo delincuente temía a la guardia nacional de Maximiliano, sabían que serian ejecutados sin contemplación. Maximiliano se daba el lujo de asistir a los eventos deportivos sin escolta y se mezclaba con su pueblo a festejar, ya que no quería el palco presidencial, pero nadie se atrevía de ponerle una mano encima, pues sabían muy bien que les pasaría, Maximiliano era un hombre de respeto y temido por algunos, mandó a construir por vez primera la carretera internacional Panamericana, completa que cruza muchos países de la región.
Pero el odio por sus actos pasados crecieron como espuma, se realizó una marcha civil de brazos caídos a nivel nacional, no tuvieron el valor de levantar de nuevo las armas contra Maximiliano, pero más por presiones Internacionales que nacionales dejó su mandato como presidente 6 meses antes de terminar su último periodo presidencial con las siguientes palabras: No creo en la Historia, porque la Historia las hacen los hombres y cada hombre tiene su pasión favorable o desfavorable. No no creo mas que en una cosa: en mi conciencia, y mi conciencia me a dicho que he cumplido mi deber....
Nota: La figura muy poca conocida a nivel Internacional del dictador: Maximiliano Hernández Martínez, nacido en El Salvador en 1882-1966, su periodo como mandatario fue en 1931-1944, hoy para algunos es de un héroe y patriota, para otros como un tirano, su figura controversial hace un hombre místico, pero lo cierto su legado dura hasta el día de hoy, y otras fueron eliminadas por su rivales los guerrilleros, pero no fue hasta alcanzar un acuerdo de paz, pero una paz efímera, en la actualidad son la nueva oligarquía nacional, y su pueblo vive su peor momento social y politico, muchos piden que regrese el espíritu de Maximiliano hoy en día, para poner orden en el país caótico, pero quien sabe, a lo mejor otro espíritu se encarnara en otro gorrión......

Las masas populares que se alzaron en armas contra lo que ellos les llamaban "La Oligarquía" y se autodenominan "Revolucionarios", que después se les conoce vulgarmente como "Guerrilleros", eran incitados por los líderes de ese entonces, en no desfallecer en su intento por tomar el poder por la fuerza, aunque ellos mismos sabían que no lograrían ese propósito, sabían que tenían que sacrificar el grupo que se habían alzado en armas para inculcar más el odio entre las clases sociales, y así tener el poder de incentivar más las masas populares para tener más amplitud a nivel nacional. Pero eso no se hizo esperar mucho tiempo, la falta de entrenamiento militar, logística y armamento como municiones, cobraron su cuota de sangre para esas masas populares que hoy se inmolaban; sus ataques eran dirigidos a los militares subordinados que ocasionalmente se habían levantado en pie de lucha; para esas masas populares les daba igual, ya que todos ellos sólo era más de lo mismo, pero para Maximiliano esa era una gran ventaja para ellos, por un momento no tenía que hacerle la guerra a esas masas populares, ya que le servía como comodín para el desgaste de los militares hoy subordinados, también Maximiliano mandó atacar a esos militares que hoy estaban en su contra, pero con la orden de no atacar por el momento a las masas populares que se habían levantado en armas, al menos que corrieran peligro por ese grupo irregular.
Pasaron dos noches en "La Encerrona", con duros enfrentamientos de tú a tú, fueron aplastado la subordinación militar, todos los altos mandos y soldados regulares fueron ejecutados allí donde los encontraban. Ahora era el momento de vencer a las masas populares que se habían levantado en armas, motivados por odios insaciables a la oligarquía, como ellos les llamaba; Maximiliano no esperó más el ataque a ese grupo irregular, fueron implacables con ellos también, piedad para nadie.....
Al tercer día empezó lo que después se le denominó como la masacre campesina; cuando el domino absoluto iba a favor del régimen de Maximiliano y ambos grupos que se alzaron en armas se dieron cuenta que no tenían esperanzas algunas, trataron de huir por los puntos ciegos de la frontera para escapar a otros países, pero todo era en vano porque los militares leales a Maximiliano había sellado muy bien las fronteras y cualquier punto ciego que podrían escapar, todo la economía se había detenido de un tajo por la frontera sellada, los que en su desesperación trataban de escapar por la frontera de inmediato eran atrapados y ejecutados sin piedad, revolucionarios o militares subordinados. La fuerza naval de Estados Unidos llegó muy cerca a las costas del país de que hoy estaba a cargo Maximiliano, supieron lo que pasaba allí, para en ese entonces los Estadounidenses miraban el comunismo en todas partes y también querían eliminarlos al igual que Maximiliano, le ofrecieron ayuda, que tenían tres buques de guerra para entrar en batalla también siempre y cuando Maximiliano le diera permiso, pero Maximiliano era muy orgulloso y no quería ayuda extranjera, se quería probar su fuerza militar, y de inmediato les agradeció la ayuda pero les dejó claro que ya todo estaba bajo control, y era cierto Maximiliano había aplastado ambos grupos que lo quisieron derrocar, fueron aproximado veinticinco mil campesinos ejecutados más los militares subordinados que hasta hoy en día no se sabe con exactitud cuál fue el saldo total de "La Encerrona" pero algo era cierto en esos momentos, la autoridad militar y policial del régimen de Maximiliano fue la más segura e implacables jamás vista en su país hasta hoy en día....
Como era de esperar, Maximiliano estaba en el centro del conflicto entre la lucha de las clases sociales, él sabía muy bien que eso tendría que pasar tarde o temprano, para Maximiliano era una lucha a muerte, sabía muy bien donde dar los golpes certeros, era como un juego de ajedrez, nunca pensó usar la represión para los más desposeídos pero el comunismo había cambiado todo el panorama, político y social, tuvo que dirigir sus ataques en dos flancos porque no se podía dar el lujo que ninguno de los dos se posesionara con el poder gubernamental; sabía también que de un momento a otro iba a estallar una guerra civil y solo él podía detenerlo, aunque era partícipe de la ola de violencia que en esos momentos se vivía, pero como decía el mismo: irónicamente para encontrar la verdadera paz y la estabilidad, hay que vencer en la guerra.
Un día soleado fue a visitar la zona costera donde su gobierno invertiría para un muelle artesanal, algo jamas nunca visto para los lugareños, para Maximiliano era el momento idóneo para invertir en su mismo pueblo, ya era hora que ellos mismos produjera desde su misma mano de obra, sus pensamientos era una cooperativa artesanal por medio de los trabajadores y cobrar bajos impuestos para así poder dar mantenimiento al muelle constantemente. Estaba en la zona costera con las personas encargadas para edificar ese proyecto, cuando le llegó una noticia urgente: Sr. Presidente hay una revuelta en la Capital y en la zona Occidental del país - De los Comunista? preguntó Maximiliano- es algo peor Sr. Presidente, son los Comunistas y algunos militares subordinados, dijo el informante con rostro de preocupación- Maximiliano se le llenaron los ojos de ira y venganza, con voz firme y de enfado, dijo: Ya les enseñaré a esos tipos que con Maximiliano no se juega. Regresaron en el camioneta que el había alquilado, porque Maximiliano no le gustaba usar los automóviles del gobierno, para Maximiliano era preferible pagarle a una persona particular por su modesto negocio, es como en esas pequeñas cosas se hacía mover la economía de su mismo pueblo.
Maximiliano había llegado a salvado y desapercibido a casa Presidencial todo gracia a la camioneta alquilada, nadie se dio cuenta que allí iba el máximo encargado del poder del país; de inmediato se puso a trabajar con sus militares leales a su régimen, estaban muy bien adiestrados, con una doctrina implacable, era en ese momento que los militares eran mejores preparados tanto física como mental, la nueva doctrina militar impuesta por Maximiliano había hechos de ellos unos hombres de acero, dispuesto a todo, era muy importante porque en esos instantes la mitad de los militares se había subordinado contra el régimen de Maximiliano, que la verdad no era nada extraño, ya que la vida política en esos tiempos los golpes de Estado era algo hasta cierto punto normal; muchos guarniciones a los largo del país habían sido tomada por los subordinados y empezaban con los ataques frontales con los militares leales al régimen, por otra parte para agudizar más el clima inestables del país, mas de veinte mil campesinos había tomados las armas para enfrentarse al régimen de Maximiliano tambien, pero tenia una grave desventaja, en esos momentos no sabia a ciencia cierta quienes estaban en contra o a favor del régimen de Maximiliano, todo era un caos en las filas militares; era una leve ventaja que Maximiliano sabia muy bien como sacar ventaja, pero para ello, debería tomar medidas extremas, mandó a cerrar todas las zonas fronterizas de su país, encargada por los militares leales, se le llamó "La Encerrona" nadie iba a salir del país, era una lucha a muerte, de todo eso solo iba a salir un ganador, era el tiempo de todo o nada, empezó una guerra encarnizada en todo los rincones del país, fueron cuatro días continuos de guerra y persecución, solo existía un camino: matar para sobrevivir, no era el momento para presos políticos, se ejecutaba en le mismo instante, sin piedad ni misericordia, porque ellos mismos sabían que tampoco lo tendrían con ellos..
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Como siempre suele pasar en cada época, lugar, país, región, pueblo o como les quieran llamar, siempre encontrarán personajes que a lo mejor su único propósito en esta vida es sembrar cizaña en las mentes de las personas, sean en ámbito familiar, puestos de trabajo, amistades o lo peor de todo, en un pueblo ignorante por las injusticia sociales; su nombre era Martín, un profesor de secundaria, que fue adoctrinado por la ideología comunista, de un fulano, que venía mandado por otro de la misma estirpe, y que en resumidas cuentas no era más que mandatos Internacionales en otro Continente, para ir acelerando una infección mental, que hasta hoy en día no se a podido encontrar la cura.
Como era de esperar de Martín, un hombre locuaz y con ínfulas de grandeza, era de esos tipos que les encanta vanagloriarse ante todos, no importando si sus métodos sean mezquinos, el único fin es el resultado final; la nueva doctrina comunista era una excusa perfecta para tal fin, aunque ni él mismo sabía a ciencia cierta si detrás de toda esa trama de derechos civiles se escondía algo más siniestro y egoísta, para Martín eso era lo de menos, porque para él era mucho mas importante verse ante todos como un salvador o caudillo, en este punto es donde se confunde los valores Patrióticos con los valores del egocentrismo, hay que ser muy perspicaz en el razonamiento para poder encontrar la verdadera intención. Pero muchas veces el pueblo peca por ignorancia y más aún cuando nunca se educó e hicieron con ellos los que les dio la gana.
Martín dedicaba casi todo su tiempo en viajar en todo el territorio nacional, para darles a conocer a la población campesina la nueva buena de la ideología comunista, o como decía las autoridades del gobierno, para calentar la cabezas a los pobres; pero pronto Martín se dio cuenta que era preciso atizar más el fuego del odio y la ira, para que la clase campesina tomara las armas y se alzara a la lucha, una lucha a muerte o como él la disfrazaba: una lucha de clases. Casi de inmediato le llegaron los rumores a Maximiliano que un tal Martín instaba a las masas populares para tomar las armas y emprender una guerra civil en el país, los encarcelamiento por la ley contra la holgazanería solo incitaron mas al rencor de la clase campesina, motivo suficiente para que en ellos germinara más el odio contra el gobierno actual.
Se activaron las alarmas de la seguridad nacional, y de inmediato emprendieron la lucha por encontrar a Martín; la guardia nacional lo encontró con un grupo de simpatizantes en pleno día impartiendo sus clases de comunismo, todos fueron apresados y ejecutados en ese mismo instante enfrente de un paredón, de antemano se había proclamado la pena de muerte por Maximiliano para todos aquellos simpatizantes del comunismo; pero solo Martín no fue ejecutado por orden de Maximiliano, porque como él decía, no quería crear un mártir entre la población campesina, así que de inmediato fue expulsado del país, un exilio que no duraría mucho tiempo.
Martin antes de cumplir un año en el exilio, no pudo más con su derrota y entró nuevamente al territorio nacional de polizonte en un punto ciego de la frontera; de inmediato se puso a trabajar de nuevo, a instar a las masas populares que la lucha armada era la única salida a tantas desigualdades sociales, que era ese el momento oportuno de rebelarse contra a los que ellos les llamaba la tiranía. Maximiliano le volvieron a llegar rumores que Martín estaba de vuelta en sus andadas, pero esta vez Maximiliano ya le había colmado la paciencia, así es que mandó nuevamente a un escuadrón especial de la guardia nacional, pero ahora las órdenes eran diferentes, la pena capital para Martín; lo volvieron atrapar Martín en lo suyo con otro grupo de simpatizantes, esta vez no hubo piedad para nadie, fueron golpeados brutalmente y ejecutados enfrente de un paredón, allí mismo abrieron una fosa clandestina y los enterraron todos juntos, en presencia de todas las personas allí presente, era una manera brutal de dar un llamado de advertencia, quien anduviera en proselitismo comunista terminaría exactamente igual que ellos.
Los Meses pasaron y la figura de Martín como era de esperar cobró notoriedad ante la clase campesina, haciendo de él un estandarte de una lucha que pronto tendría sus cuotas de horror y sangre; por otra parte Maximiliano también estaba muy atento con la élite de poder que no se quería resignar en su derrota y emprendía luchas encubiertas contra el gobierno de Maximiliano, que pronto se daría cuenta el propio Maximiliano; el conocía muy bien a todas esas personas: pobres y ricos, sabía que los militares anteriores habían tomado el poder absoluto del país, pero pronto empezó la caza de brujas, empezó a perseguir a todos esos ricos militares y a los simpatizantes que conspiraban contra Maximiliano, los ponía en prision y casi de inmediato los hacia ejecutar sin ninguna clase de juicio, solo bastaba la palabra de Maximiliano, el decidía quien vivía y quién moría. Así empezó un represión jamás vista en esa época, ejecutaba tanto a ricos como a pobres y pronto se iba ganando un desprestigio ante la opinion pública, que era una hombre con todo desprecio ante las personas, pero a eso a Maximiliano lo tenia sin cuidado, sabía muy bien que no se podía descuidar ni con los ricos ni con los pobres, porque en ambos círculos sociales había seres rapaces, oportunistas y corruptos.

Maximiliano y el General de la nueva guardia nacional estaban en un reunión privada en la oficina presidencial: pero que les pasa a esta gente General, si hoy precisamente este gobierno esta trabajando por ellos y es cuando les están dando la espalda a su futuro - así es Sr. Presidente, pero todo es culpa de ese comunismo que les han calentado las cabeza, con otras clases de promesas efímeras con lo que a mi respecta - Maximiliano no dejaba de caminar en circulo adentro de su oficina y fumando su habano, el General miraba detenidamente a Maximiliano, tenía algo en él, como algo escondido y misterio a la vez, se rumoraba que Maximiliano era algo así como clarividente, misterioso y mágico, todos sabían que no era una persona religiosa, pero tampoco pagana, él se auto proclamaba teosófico, una mezcla de divinidad que tiene sus cimientos en la filosofía, su miraba era la que más impactaba, penetrante, podían sentir como Maximiliano les leías sus pensamientos con solo mirarlos, y más que eso, miraba sus miedos, sus mentiras, sus angustias, su rencor y odio; tal vez podríamos llegar a un entendimiento con ellos, le sugirió el General con un poco de temor, esperando la reacción de Maximiliano, se detuvo en seco y mirando al General con una mirada fría, exhaló su habano y le respondió: yo conozco a mi pueblo muy bien y más aún a los campesinos, cuando algo se les incrusta en sus cerebros son más necios que los asnos, con ellos no se puede razonar, pero no los culpo, no es más que el abandono que los han tenido desde que antes eran indígenas por todos estos gobiernos, les pusieron a trabajar la tierra para producir, explotarlos y les pusieron el título de campesinos; pero hoy que quiero cambiar todo eso llegó el comunismo apoderarse de sus mentes afligidas, no puedo cambiar nada de eso tan solo hay una solución, la represión - me esta diciendo mi Presidente que debemos que luchar contra ellos? le preguntó el General - en cierta manera sí, pero en villa legislativa, esa huelga de brazos caídos no es más que una rebelión a mi gobierno, ahora se han dado cuenta por los comunistas que ellos son el motor de la producción del país y no trabajar paraliza toda la economía, eso quiere decir que me quieren atar de manos como lo hicieron la élite del poder que tanto trabajo nos a costado sacudirnos de nuestras espaldas, pero ya no permitiré ser títere de nadie mas, y si tengo que luchar en contra por los que hoy estoy dedicando todo mi esfuerzo, así lo haré, se que un día tal vez no ellos, sino su descendencia me lo agradecerán; voy a promulgar una ley este día que será aprobada mañana por la asamblea legislativa, que tendrá como finalidad en condenar a prisión la holgazanería, todo aquel que se preste para esas huelgas tendrá que ir a prisión y también incluye a aquellos que se la quieran pasar de listos, que no participen en las huelgas pero se las andan deambulando por las calles o parques, con la excusa que no están infringiendo la ley.
Así fue, Maximiliano asistió al día siguiente a pleno de la asamblea legislativa, que continuamente asistía, para estar seguro que nadie bloqueara sus esfuerzos, era una manera contundente para presionar a todos sus políticos, que nadie estuviera en su contra, se votaba unánime, nadie se quería arriesgar su pellejo con Maximiliano, sabían que ese mismo día por la noche los sacarían de sus hogares sin rumbo desconocido y nadie encontraría sus cuerpos, era una manera violenta de imponer autoridad aunque en decir verdad era muy eficiente. Se aprobó esa ley tan controversial hasta el día de hoy, la maquinaria de la represión por parte de la guardia nacional empezó a dar su frutos, fueron miles y miles de campesinos que amanecieron en las bartolinas, se sentían más angustiados que nunca, eran hombres de campos, viviendo al aire libre e ir donde se les diera la gana, como potros salvajes, y de un día a otro se encontraban en una prision con barrotes de acero, se sentían agobiados, como aquella ave que después de su libertad las encierran en una jaula; los golpes de parte de la guardia nacional era lo de menos, la locura estaba en la prision...
El Presidente elegido con el voto popular fue depuesto de su cargo, enviado al exilio; iba con su mirada perdida y preocupada, se le notaba en sus expresiones que desconfiaba de todo el mundo, sentía como si en cualquier momento un tipo loco le dispararía sin más preámbulos. Era el peor escenario para abandonar su patria, un retorno que ni él estaba seguro si algún día llegara a suceder, su orgullo y su prestigio como un politico y hombre de respeto fueron pisoteados sin contemplaciones, abandonó su patria en una avioneta un miércoles por la noche en rumbo desconocido.
Como toda vida que se corta de un tajo y sin saber a ciencia cierta si en el futuro habría dado algo mucho mejor para su patria, es exactamente lo que le sucedió al ahora depuesto presidente; lo único cierto era que Maximiliano había tomado el poder nuevamente, pero ahora era todo diferente, no iba a andar con contemplaciones a nadie que quisiera intervenir en su mandato.
Maximiliano empezó a gobernar con mano de hierro, con determinación y sin rodeos, no era más que otro gobierno dictatorial, pero se encargó primeramente en despedir a todos los funcionarios militares en los puestos claves del gobierno, poniendo personalmente personal civil muy bien preparados, solo algunos militares conservaron sus puestos de gobierno de los que eran totalmente de su confianza; ordenó que se promulgara como presidente de la República en vía legislativa, ese día esta Maximiliano presente en la asamblea de diputados y nadie en su sano juicio iba ir en contra de esa enmienda, pues sabía muy bien que si algunos de ellos tomaba el atrevimiento de ir encontrar, en el mejor de los casos sería exiliado y en el peor de los casos cárcel o se encontraría en la lista de los desaparecidos; el voto fue unánime y lo embistieron como nuevo gobernante del país. Su nuevo gobierno empezó a dar frutos, buenos para algunos y malos para otros, creó un cuerpo policial llamada la guardia nacional que tenía jurisdicción en todo el territorio nacional, mandó al diablo los derechos humanos, Maximiliano se encargó personalmente de las estrategias, el entrenamiento y las nuevas disposiciones de ese cuerpo policial, fue el más temido por toda la población, ricos y pobres, impuso la pena capital para los delitos que él mismo consideraba ejecutarlo; Maximiliano cambió las leyes constitucionales a favor de la clase más desposeídas, en especial para la clase campesina. Pero dentro de poco tiempo se daría cuenta que estaba en una encrucijada, ya que la clase pobre había cultivado en sus corazones la nueva ideología comunista, no era otra que inculcar rencor y odio hacia la clase adinerada del país, un odio sin perdón, era necesario inculcar todo ese rencor ciego y brutal para que la clase campesina tomara el valor de tomar las armas y hacerse de una guerra civil para tomar el poder a la fuerza, así como habían hecho todos esos gobiernos golpistas, ellos ya no creían en nadie de esa elite predominante, y quien podría juzgarlos? Si ya estaban cansados de tantos atropellos y ser pisoteados como insectos, sus conceptos hacia la clase política eran retrógradas, estaban cansados que les mintieran una y otra vez, lo único que se les podía a tachar era que llegarían al poder de la misma forma y métodos que empleaban sus gobiernos dictatoriales, con derramamiento de sangre e imponiendo sus propias leyes.
Muy temprano por la mañana estaba Maximiliano en su oficina presidencial elaborando sus propias leyes con su equipo de trabajo, cuando sonó su teléfono, Maximiliano tomó el auricular de inmediato: diga!! Respondió Maximiliano con voz fuerte y firme - Sre. Presidente tengo malas noticia para usted, le dijo el General de la nueva guardia nacional- de que se trata? - Sre. Presidente el pueblo amaneció con una huelga nacional pacífica, la llaman, huelga de brazos caídos- Carajo!!! dijo Maximiliano, venga inmediatamente a mi despacho....
Las elecciones presidenciales para sustituir a Maximiliano ya se habían celebrado y teniendo un ganador unánime; la frustración de Maximiliano no era para menos, tan solo tenía seis meses para entregar el poder al nuevo elegido, para Maximiliano no era justo todo aquello, ya que no lo habían dejado gobernar la élite del poder predominante en esos tiempos, se sentía engañado y utilizado de una manera vergonzosa, y lo peor que Maximiliano era un hombre muy orgulloso y seguro de sí mismo, pero todo aquello había rebalsado todos sus límites de sus principios y ética profesional.
Cuando una persona está decidida en cambiar las cosas y dar un rumbo total a todo, sus decisiones, sean acertados o no, sus métodos para lograrlos sean buenos o no; no solo depende de sus principios, porque la determinación en los pasos a seguir están influenciada por la época y la realidad en que se vive en esos momentos en que decides cambiar todo, lo bueno o lo malo que decides hacer en esos momentos los juzgará las nuevas generaciones, aunque irónicamente el objetivo que alcances sea los buenos principios por el cual has entregado tu vida para ese propósito.
Maximiliano solo tenía dos opciones, entregar el poder sin más preámbulo e irse del escenario político con el rabo entre las patas por decirlo de alguna manera, y la otra opción era dar un golpe de Estado confabulado con sus dos apoyos, el ejército naval y el ejército de aviación; una vez posicionado el futuro presidente, era algo que no lo dejaba dormir y cada día cedía la tentativa de tomar nuevamente el poder a la fuerza, aunque en esa vez todo sería distinto, el que mandaría era él mismo y su partido político quedaría afuera de todo escenario. Pero lo que Maximiliano no sabía que su pueblo pobre por el cual lucharía contra la élite de poder, estaban fraguando una lucha de clases en la clandestinidad, influenciados por la nueva doctrina comunista que había llegado de incógnito a su querido pueblo; todo era como una bomba de tiempo, el pueblo cansado y pisoteado por la clase de poder o como ellos les llamaban "La Oligarquía" no habían encontrado otra salida más que la lucha armada y el comunismo les daba la pauta a seguir, ese pueblo humilde ya no confiaba en ningún político y menos militar, estaban hartos de los gobiernos dictatoriales, y solo el comunismo en ese entonces les daba una luz de esperanza, en conclusión, el comunismo había llegado para quedarse.
Maximiliano sin saber nada que tenía en la esquina de la casa una guerra civil, tomo la decision de tomar el poder una vez puesto el siguiente presidente; se entendieron muy bien con sus dos apoyos para planear el golpe de Estado, se tomaron cada detalle muy bien resguardado y en secreto, a su nuevo complot, que por cierto no era nada nuevo en un país como el de Maximiliano, le llamaron "El Retorno".
Pasaron ocho meses en el poder del nuevo presidente, en su corto tiempo había hecho una gran labor como gobernante era muy astuto y tenía mucha influencia con la élite del poder, había llegado a muchas concesiones para dar más garantía al pueblo en general, se había reformado la Constitución de la República, lo cierto era muy visionario, pero su debilidad era que siempre tenía que negociar con los que realmente tenían el poder en la Nación.
Las bombas en la casa presidencial muy de madrugada, despertaron al mandatario de un gran susto, se sentó de inmediato sobre la cama, y miraba en todas partes, miraba luces por todos lados, detonaciones y disparos, sentía que su corazón se le salía de su pecho, le costaba respirar y sentía su garganta seca, golpearon la puerta de su habitación con fuerza y la abrieron con violencia, era su secretario privado, tenía mirada de espanto y su mirada de desconfianza le advertía al mandataria la tragedia, solo le escucho que le decía con voz fuerte: Señor Presidente tiene que salir de su habitación inmediatamente, estamos en problemas....

Llegó el día de las elecciones presidenciales, Maximiliano estaba exhausto de una larga campaña electoral y el momento de la verdad había llegado; a las 5:00 pm. habían cerrado todos los puestos de votación a nivel nacional, y Maximiliano y todo su equipo de trabajo estaban en un hotel de la capital para conocer el resultado del conteo final. Cerca de la medianoche por radio y televisión se dio el resultado final, Maximiliano era el ganador de las elecciones y el futuro presidente de la República. Las felicitaciones de propios y extraños no se hicieron esperar, Maximiliano a parte de su gran alegría y conmoción en esos momentos, tenía mucha expectativas para el futuro de su nuevo país, pero tenía que ser más precavido hoy más que nunca, porque su nueva realidad así lo exigía y más aún con los partidarios de su mismo partido político, aunque sabía que estaba en cierto modo en deuda con ellos, pero su principal objetivo era el bienestar de todos y más aún para los más desposeídos; pero como decía su madre y siempre se lo recordaba a Maximiliano: Nunca quedarás bien con todos y menos a los que les debes favores, has lo que tengas que hacer, al menos para quedar bien contigo mismo.
Un año después en la presidencia..... Maximiliano se encontraba en una situación vergonzosa, se sentía como un títere de la elite predominante, estaba amenazado constantemente por el ejército de un posible golpe de Estado, sentía las manos atadas, poco a poco se daba cuenta que el puesto de presidente solo era un simple requisito para la enorme maquinaria del poder, detrás de él estaban los sujetos que realmente llevaban el mando en todo el gobierno Estatal, dominando toda la esfera gubernamental y él no podía confrontarlo solo, porque simplemente el que tenía el mando del ejército tenía todo el poder del gobierno e ir en contra de sus mismos compañeros de armas, era como tener un revólver en la sien y apretar el gatillo; pero Maximiliano había ganado algunos enemigos por querer reformar las leyes a favor de los más desposeídos, así que tuvo que cambiar de táctica, ganarse la confianza y el apoyo de puestos claves dentro del ejército; su gran amigo el General de la marina ya le había dado todo su apoyo incondicional, pero estaba trabajando con el General de la aviación, teniendo esos dos apoyos podría desbaratar todo el complot en contra de él, pero ya solo le quedaba dos años para entregar el poder, era una carrera contra el tiempo.
Pasaron los años y ya faltando tan solo un año para terminar su mandato como presidente obtuvo el apoyo del General de la aviación, en una cena de gala Maximiliano se había comprometido con dicho General en darle 50 kilómetros cuadrados de terrenos cultivables de café, que para ese entonces era el oro del país, sus ventas internacionales eran de millones anuales por ser un grano de mucha mejor calidad, su aroma y sabor era de beneplácito para los paladares más exigentes en el extranjero; Maximiliano astutamente se los prometió como pago de su apoyo, también al General de la marina, pero en ningún momento les dijo que las leyes para los trabajadores iban a ser transformadas como su paga también, ya que estos últimos eran los que las hacían producir.

Pasaron los años en la academia militar para Maximiliano, con una disciplina feroz e inteligencia que sus superiores no tenían ninguna duda de su gran valor y entrega a esa institución; su ascenso fue muy rápido por su récord profesional intachable, llegó hacer General de Brigada, fueron muchos años de sacrificios, duros entrenamientos y pruebas intelectuales, que algunas veces pensaba retirarse de su sueño de ser un militar destacado, pero como todo esfuerzo tiene su recompensa, al final consiguió su sueño y un título de General, ni más ni menos. Aunque en sus tiempos no había ninguna clase de guerra, pero si un lucha colosal y frontal por la política del país; los gobiernos militares eran los únicos en obtener la presidencia y los demás cargos del Estado, ya sea por las buenas, con votaciones populares, o por las malas, con golpes de Estado. Maximiliano ya sabía como jugaba ese juego peligroso sus propios colegas en armas, él se abstenía en participar en cualquier golpe de Estado, ya que llegaba a la escalofriante cifra de cuatro golpes de Estado en un año; él prefería quedarse acuartelado con sus hombres hasta que todo pasará, sin mover un dedo ni por uno, ni por el otro; un juego que no le gustaba en absoluto, pero él estaba esperando su tiempo para actuar con determinación.
Lo único que les interesaba a esos gobiernos golpistas era el poder, dinero y prestigio, como era de esperar el pueblo en general siempre quedaba rezagado como un instrumento para la vida productiva y algunas veces en las elecciones populares. El circulo militar tenía el poder totalitario, y como era de esperar siempre había detractores en ese mismo circulo, ya que todos ansiaban hacerse del poder absoluto, era una lucha de celos y traiciones; no existía una Democracia pura, ni lucha por la igualdad y menos un trabajo o políticas a profundidad, donde los más desposeídos se les diera lo más básico para vivir dignamente, educación, salud, libertad de asociación, alimentación, viviendas, trabajos con salarios dignos, etc.
Un buen día un buen amigo de armas de Maximiliano, le propuso ser parte de su partido político para las próximas elecciones que celebraría el siguiente año; era la gran oportunidad que estaba esperando Maximiliano y no la dejaría pasar, así es que recibió la propuesta con beneplácito.
Rápidamente fue subiendo escaños en la cúpula de su nuevo partido político, todo miraban a Maximiliano con un líder, no solo militar, sino que también político; su agudeza mental y la visión futurista de Maximiliano eran determinante para ganar simpatía de todos los miembros de su partido político, hasta que le propusieron como postulante para las elecciones presidenciales. Maximiliano aceptó el reto de llegar a la casa presidencial como el único ganador en las elecciones libres; pero como era de esperar, Maximiliano tenía otros planes muy diferentes a los intereses de su partido político, pero era un secreto muy bien guardado que lo llevaba en su corazón, y no era más que sacar de la miseria a millones de personas que eran azotado por esa humillante situación social, aunque él mismo pensaba que era necesario reinventarse su querido pueblo y dar un giro completo de 360° al timón de la economía del país...

Veinte años después.... Como era de esperar el pequeño vástago, el único hijo de Ismael y hoy todo un hombre de veinte años cumplidos, lo llamaron Maximiliano; nació y creció en la pobreza al igual que su padre y madre; pero su padre puso todo el esfuerzo y empeño en que su hijo tuviera mejores oportunidades que él. No lo llenó con lujos u objetos con mucho valor, se empeño en sus estudios; lo matriculaba en escuelas privadas, cubrir esas colegiaturas era sumamente difícil para Ismael, se astenia de casi todo, era evidente que puso todas las esperanzas en su hijo Maximiliano, pero no porque simplemente fuera su único hijo, sino que desde pequeño demostró su inteligencia y agudeza mental; Ismael así como su madre Marta creía que su hijo era algo así como un niño prodigio o como de esos seres que nacen adelantados a su tiempo; no se equivocaban pero era algo muy diferente, el espíritu que estaba reposado en ese gorrión y hoy era Maximiliano, había vivido, visto y escuchado, casi todo lo que hoy estaba viviendo con un cuerpo humano, pero desde su nacimiento Maximiliano se le borró de su memoria que un día estuvo en el cuerpo de un pequeño gorrión, pero recordaba y sabía muchas cosas que ni él mismo podría dar explicación, simplemente lo sabía y lo interpretaba a su razonamiento, mucha veces mística.
Hoy Maximiliano con su mayoría de edad se iba a la escuela de cadetes, quería pertenecer al ejército nacional, pero como un profesional en armas y logística castrense; Maximiliano y su padre Ismael, tuvieron que trabajar muy duro para reunir el dinero para ese propósito, que al final consiguieron una parte del dinero y otra parte a un crédito a largo plazo; pero había llegado el momento de partir a la Capital de su país, a formarse y aprender de la vida Castrense, con la esperanza que a regresar donde sus padres ya fuera todo un cadete del ejército nacional.
Tomó el tren rumbo a su destino que él mismo había elegido y luchado con la ayuda de su padre y madre; como en todas las despedidas familiares fue muy emotiva, con bendiciones y un hasta pronto, Maximiliano no pudo evitar sus lágrimas en sus ojos, ya que sus padres también derramaban lágrimas por él, pero como todo hijo comprensivo les dijo: Todo estará bien... Ya a bordo del tren, Maximiliano se percataba como el tren se iba alejando de su tierra pobre y llena de muchas miseria, pero a diferencia de muchos que emigran a otras partes, nunca más regresaban y sentían vergüenza de solo mencionar el nombre de su barrio donde habían nacido; pero el caso de Maximiliano era totalmente diferente, él tenía un propósito en la vida, antes de nacer, no era que tuviera un destino determinado en esta vida, era decisión que el mismo Maximiliano había tomado cuando estaba adentro del cuerpo del gorrión.....