Si por prueba mayor de su victoria, mostrando va Perseo la peligrosa cabeza de Medusa, y por tal cosa fue consagrado a la inmortal memoria.
¡Cuánto soís digno vos de mayor Gloria!
Otra nueva Medusa, más hermosa y cuánto más horrorosa, que fue vencida, y fue vuestra Gloria.
Que si Perseo la viese, él cantaría vuestra Gloria, y no se cansaría en darte los loores de tú Victoria.
Pero no lo mostréis tan a la mano, que si aquella mató mientas vivía, la sombra de está matará los nuevos amores. Déjala que se pudra con su propio ponzoña.

